En la actualidad los detectores puntuales de humo, basan su funcionamiento en una de las dos principales tecnologías de detección; detección por ionización o detección fotoeléctrica. 

La detección por ionización opera mediante el monitoreo de una pequeña corriente creada por el espacio ionizado entre dos placas eléctricamente cargadas, cuando las partículas de humo entran en este espacio reducen esta corriente. 

Por otro lado, un detector basado en tecnología fotoeléctrica, monitorea el oscurecimiento o la dispersión de la luz, causada por partículas de humo dentro de la cámara de detección. 

En ambos casos se genera una alarma cuando la condición de operación normal se distorsiona o interrumpe, más allá de un valor establecido. Múltiples pruebas de funcionamiento y velocidad de respuesta, han demostrado que cada tecnología tiene ventajas únicas bajo ciertas condiciones de incendio. Los detectores basados en tecnología por ionización tienden a reaccionar más rápidamente en fuegos con llamas, mientras que los detectores con tecnología fotoeléctrica resultan más eficientes en fuegos latentes. 

Esto no quiere decir que cada tecnología está limitada a ciertos tipos de materiales, sino que, es la forma en la que se consuman los materiales lo que determina el tipo de detector a utilizar, por ejemplo; si prendiéramos fuego a una alfombra con un encendedor, un detector iónico reaccionaria más rápido, pero si por el contrario, dejamos caer un cigarro encendido sobre la misma alfombra, un detector fotoeléctrico se activaría primero.

Por supuesto,  muchos instaladores se preguntan ¿Cual tecnología es mejor? 

El desafío clave en la selección de la tecnología del detector de humo apropiado es la incapacidad para predecir el tipo de incendio que pueda ocurrir, de tal manera que la recomendación siempre será, utilizar detectores con ambas tecnologías, con el fin de proporcionar a las personas la más rápida alerta y el mayor tiempo de escape posible, independientemente del tipo de incendio, pero también tomar en cuenta las condiciones del lugar a instalar los detectores.

En conclusión; cualquiera de las 2 tecnologías es buena pero todo repercute a las condiciones del lugar a instalarse.

Los sistema de detección de incendio requieren mantenimiento:

Los detectores fotoeléctricos se consideran los elementos que más necesitan mantenimiento en el sistema de detección de incendio. El detector fotoeléctrico está diseñado para detectar el humo dentro de una cámara con uno o dos leds ópticos que informan cuando hay humo. El problema con este tipo de detector es que el polvo o suciedad lo puede llegar a leer como humo creado falsas alarmas. 

Por esta razón hay que hacer un PLAN DE MANTENIMIENTO para limpiar las cámaras de los detectores fotoeléctricos para mantenerlas limpias y evitar falsas alarmas en el sistema. Actualmente los sistemas direccionables pueden variar la sensibilidad del detector y se puede leer el porcentaje de suciedad de cada detector en el panel de incendio. Ayudando a minimizar las falsas alarmas.

¿Encontró su respuesta?