Las protecciones termomagnéticas (comúnmente llamadas “breakers” o interruptores termomagnéticos) son dispositivos esenciales para salvaguardar el cableado, los equipos y las instalaciones eléctricas. Su función es interrumpir el suministro cuando detectan condiciones peligrosas como sobrecarga o cortocircuito, evitando daños mayores y reduciendo riesgos de incendio.
¿Cómo funcionan?
Un interruptor termomagnético combina dos mecanismos de protección:
Protección térmica (sobrecarga)
Cuando fluye una corriente mayor a la nominal durante un tiempo prolongado, un bimetal interno se calienta y se deforma, accionando la apertura del circuito.
Protección magnética (cortocircuito)
En presencia de un pico de corriente muy alto en milisegundos, la bobina interna genera un fuerte campo magnético que atrae la armadura y dispara de inmediato la apertura.
Este mecanismo actúa extremadamente rápido, minimizando daños en conductores y equipos.
Cómo seleccionar correctamente un termomagnético
La elección adecuada depende directamente del tipo de instalación, la carga y las condiciones de operación. Estos son los pasos esenciales:
1. Identificar el voltaje de trabajo
Determine si la instalación opera a 110/127 VAC, 220 VAC o 380–480 VAC según el sector (residencial, comercial o industrial).
El voltaje define la tensión nominal del breaker y evita fallas por aislamiento insuficiente.
2. Definir el tipo de instalación: mono, bi o trifásica
Esto determina si se requiere una protección:
1 polo (1P) – monofásica
2 polos (2P) – bifásica
3 o 4 polos (3P/4P) – trifásica
El número de polos debe coincidir con la configuración de la red.
3. Calcular la corriente nominal requerida
Suma la corriente de todos los equipos conectados y añade un 35% como factor de seguridad para evitar disparos por sobrecarga y permitir arranques o picos temporales.
4. Verificar la capacidad de ruptura (IC o KA)
Es la corriente máxima de cortocircuito que el breaker puede soportar sin destruirse.
Selección típica:
6 kA – residencial
10 kA – comercial
18–25 kA – industrial
35 kA o más – instalaciones críticas
5. Elegir la curva de disparo adecuada
La curva define la rapidez del disparo frente a picos momentáneos.
Curva B: cargas resistivas, menor tolerancia (iluminación, tomas)
Curva C: cargas mixtas e inductivas moderadas (uso general en industria)
Curva D: cargas altamente inductivas (motores, transformadores)
6. Confirmar normativas y certificaciones
Asegúrate de que la protección cumpla con:
IEC 60898-1 o IEC 60947-2 (según aplicación)
NOM, CE u otras regulaciones locales requeridas
Esto garantiza calidad, seguridad y compatibilidad.
Seleccionar un interruptor termomagnético no es solo elegir un amperaje; implica considerar tensión, tipo de red, corriente nominal, capacidad de ruptura, curva de disparo y normativas.
Una correcta selección asegura protección efectiva, evita paros innecesarios y alarga la vida de la instalación.
